Chile vence el COVID-19, y lo celebra con saqueos terroristas Antifas



Chile es el primer país en vencer el COVID-19. Esto ha podido darse a conocer debido a las grandes aglomeraciones evidenciadas el día de ayer en el país sureño, porque desde aquí no podemos concebir que, aún con una pandemia en curso, el gobierno haya permitido este tipo de eventos donde no se aprecia ningún tipo de distanciamiento social. Estas medidas que, a lo largo y ancho de nuestro querido planeta, han sido implementadas y celebradas por la mayoría de gobiernos de turno. Entonces, ¿qué pasó en Chile?


Este último fin de semana, aproximadamente, 1,2 millones de personas rodearon la ahora denominada "Plaza Dignidad" (Plaza Italia), y las calles contiguas sobre las 17:00 horas (Santiago). Obviamente los partidos más tirados hacia el lado izquierdo del tablero aplaudieron esta "manifestación" dando testimonios como: "Hay un gran sentimiento de esperanza. A pesar de la pandemia, la gente sigue con ganas de luchar por sus derechos y cambiar este país", afirmó Jara Correa.


(Video: Iglesia San Francisco De Borja e Iglesia de la Asunción vandalizadas, tras el acto terrorista)


¿Esto tiene algún punto de "esperanza"? Las "protestas" llevadas a cabo este último fin de semana en Santiago de Chile se deben a la "celebración" por el aniversario de una manifestación debido al alza del pasaje del metro en la ciudad del país sureño. Esto terminó con violencia por parte de los manifestantes y las fuerzas del orden, así como la destrucción y vandalización de la propiedad pública de la ciudad de Santiago. Al parecer, destruir ciudades se ha vuelto una moda en los últimos meses, ¿no les parece?. Esto no tiene absolutamente nada que ver con "levantamiento social" o con cualquier otro nombre simpático que le quieren poner ahora a estos movimientos que, sin lugar a dudas, son movimientos terroristas locales, no muy diferentes de ANTIFA o BLM. ¿Por qué nuevamente la infraestructura de las Iglesias se ve atacada? No, no es a la religión como tal, están teniendo como objetivo directamente a la religión católica. ¿Por qué? Pues por el simple motivo que representa el progreso y desarrollo de la civilización occidental. Civilización que para estos terroristas significan "opresión", "racismo", "machismo" y cualquier otro nefasto objetivo que a una persona se le pueda ocurrir.


No nos dejemos engañar, estos movimientos no nacen, o se forman, solos. Aquí hay algo más detrás y, en este punto, se hace evidente la intervención globalista en el país del sur. Lamentablemente, veo con desesperanza a este país vecino derrotado ya por las fuerzas "progresistas". ¿Se imaginan ver en llamas a la Catedral de Lima?.


Juan Rivas.