• Milagros Juárez

¿Porqué ni izquierdas, ni derechas?



Últimamente me preguntaba, ¿Porqué no voy en la cantaleta de derecha, ni de izquierda?, El porqué no me encuentro en la izquierda lo sé bien, y lo saben ustedes también. No tendría lógica, vanagloriarme como políticamente correcta, “defender” minorías de la boca para afuera, cuando en el mundo real, me tocaría ser "caviar", palabra que utilizamos los peruanos, para referirnos a los neomarxistas incoherentes en su accionar, muy lejano en la práctica, a la defensa del “proletariado”, lo mismo que los podemitas en España. Algo similar, me pasa con la derecha, al menos la de mi país, un espectro político, muy venido a menos, por sus propias acciones, que empoderaron al rojerío. Tampoco me veo, vanagloriándome como social “Demócrata”, al menos no como ellos la conciben, una “democracia” masónica y farisea, post “revolución” francesa. Como vemos, una dicotomía obsoleta.


La democracia, es en realidad, cuando el pueblo sensato, delega el poder a quienes más saben. Y así todos, se hacen la vida más fácil. Eso si, piden eficiencia en obras, modernidad, y se la dan. Pues se saben, los políticos, al servicio del pueblo. Así, fue concebida la verdadera democracia, una organización jerárquica, donde se vivía bajo un imperio o gran reino, con dignidad. Se aplicó en Roma, se aplicó en el imperio incaico, y de alguna forma, en el virreinato. 



Decía, en los años 30, José Antonio Primo De Rivera, “El ser de derechas o de izquierdas, supone expulsar del alma, la mitad de lo qué hay que sentir”, y cuanta razón tenía. Hoy lo entiendo perfectamente. 


Cabe resaltar, que seres más lúcidos, suelen ser “los de derechas”, ¡Por lo menos, no buscan expropiarlo todo!, aunque la escuela "austriaca”, que de sangre austriaca no tiene nada, les ha trastornado mucho. Tanto así que se pelean entre ellos, liberales, libertarios, liberprogres y derechas rancias. Todos creen que pueden solos y al final ninguno lo logra. A pesar de esto, saben el daño, que el comunismo, y el populismo ciego, traen. Digamos, que son el mal menor, pero aún así no son el bien.


Lamentablemente, tanto derechas e izquierdas, mediante el mercantilismo, sirven al sórdido globalismo internacional. Si, aquel del que hace 100 años el gran capitalista y patriota Henry Ford, le advirtió a la humanidad entera. ¿De qué sirve entonces, caer en aquella pantomima de “enfrentamiento”?. De nada, no ha conducido a la humanidad a nada edificante. Y son momentos de sumar, no de restar.


Entonces, ¿Dónde me encontraría?, ¿En el centro?, ¡De ninguna manera!, ese, si alguna vez existió, hoy no existe más. Vendría a ser una patriota, una creyente en el capitalismo nacional del pueblo, esa deliciosa fórmula social y económica, que en los años 20 y 30 funcionó, en varios lugares del mundo. Que el presidente, y comandante, Luis Sánchez Cerro, adaptó para nuestro Perú, en la constitución de 1933. Una constitución absolutamente legítima, y que nos llevó a 46 años de crecimiento económico ininterrumpido, mientras mantenía a nuestro país, como soberano. 


Los jóvenes de hoy en mi país, deberían saber, que en el año 1966, antes de la desgracia económica que supuso el Velascato, llegó Henry Ford ll, a inaugurar una planta manufacturera de la Ford Motor Company en el Perú. ¿Increíble no?, pues esa, es la fórmula económica atemporal de los años 30, sinónimo de éxito, pero que por supuesto, aterra a las altas finanzas de la usura internacional, al contravenir sus macabros intereses. 

Como curiosidad, ahora que a los nacionalistas (los de verdad, no como Evo Morales, Maduro y similares), les llaman peyorativamente "fachas". La nueva tendencia marcada por Donald Trump, es llamarle a los antifascistas, terroristas, (lo cual, siempre fueron, desde tiempos del “Biennio Rosso”), por lo cual los “fachas”, en teoría vendrían a ser antiterroristas. ¡Vaya vueltas que da la vida!. Dios obra de formas misteriosas.


Si vemos hacia el futuro, es óptimo elegir el sinónimo de patria, concordia, soberanía y trabajo, porque eso nos falta recobrar a varios países, convertirnos otra vez en auto-suficientes. Como los “superhombres” de la sierra de nuestro Perú, quienes únicamente dependen de su esfuerzo para encontrar prosperidad, y salvaguardar el orden en sus regiones. Como occidentales, es un deber, dejar el aburguesamiento de la urbe, que hasta aquí nos trajo, a tocar fondo como sociedades. Y volver a ser patriotas, para reconstruir, en unidad, nuestras naciones. 



Así que en mi caso, ¡Ni de izquierdas, ni derechas!, patriota nomas, a secas, pues es lo único que mi corazón y alma mueven. Y con esto no digo, que hay que ser tibios circulando entre ambas, a esos (los tibios), Dios los abomina. Sino que existe otra dirección, y es siempre estar del lado del pueblo.


Finalmente, miremos hacia el porvenir de las generaciones venideras, que aunque aún no las conozcamos, merecen una sociedad digna que conocer, ¡No seamos mezquinos quitándoles la oportunidad de trascender!, hagamos patria, y defendamos lo nuestro, el trabajo, la fe, las tradiciones, la tierra heredada. Pero sobre todo, las familias, el núcleo inquebrantable de nuestra humanidad. Recordemos que, de este lado del planeta fuimos imperio y después un reino. Llevamos entonces, una fuerte responsabilidad.



The Pilot.



(The Pilot es un personaje de ficción, sus dichos y comentarios no expresan necesariamente las opinones de su autora)

259 vistas
  • Facebook
  • Twitter
  • YouTube
  • Instagram