• Nación

Nueva Constitución en Chile, ¿Ola Bolivariana?


Los chilenos tuvieron plebiscito este último domingo 26 de octubre, y por una aplastante mayoría, como consecuencia del mismo, el 78,2% de chilenos decidieron reemplazar su actual Constitución, redactada durante el gobierno del general Augusto Pinochet (1973-1990), cuando se ha escrutado casi el 87% de los votos.


Acerca del organismo que debe escribir el nuevo texto, la otra pregunta planteada en la votación, se impone con un 79,24% la opción de la "convención constitucional", que estará integrada únicamente por ciudadanos electos para ese fin, y será paritaria es decir 50% hombres y 50% mujeres, todo esto según los últimos datos ofrecidos, que se presumen irreversibles, informados por el Servicio Electoral de Chile (Servel).


La opción del rechazo al cambio constitucional recibió un 21,8% de los votos, mientras que la opción de que la nueva Carta Magna la elabore una convención mixta formada por parlamentarios y ciudadanos electos obtuvo el 20,76% de los votos.


Las 155 personas que integrarán la convención ciudadana que redactará la nueva Constitución serán elegidas en las urnas el 11 de abril del 2021, y a partir de entonces tendrán un margen de nueves meses, prorrogables una sola vez por tres meses más, para elaborar el nuevo texto de la nueva Carta Magna.


El texto resultante, será sometido a un nuevo referéndum, ya en 2022, que será de voto obligatorio, donde los ciudadanos decidirán si lo aprueban o rechazan.



El presidente del país del sur, Sebastián Piñera, en una declaración pública, desde la sede del Gobierno, dando la victoria a la opción del cambio de constitución, cuando apenas se había escrutado el 20% de los votos, expresó:


"Hoy los chilenos y chilenas han expresado libremente su voluntad a través de las urnas, eligiendo la opción de una convención constituyente, por primera vez con plena igualdad entre hombres y mujeres, para acordar una nueva Constitución para Chile..."

Este plebiscito, se efectuó como consecuencia de los disturbios y protestas sociales de octubre del 2019. Protestas que no se detuvieron durante todo este 2020, de hecho la semana anterior al plebiscito fue empañada con el acto terrorista de la quema de dos iglesias católicas en Santiago de Chile.



Tanto en las protestas del 2019, como en las de este año, trascendió por numerosos medios de prensa que existiría un financiamiento internacional, para la compra de material bélico y logística provenientes de Venezuela, así como las ONGs internacionalistas, donde estarian implicados personajes como George Soros y el ala dura del castro chavismo.


Sin duda, un momento preocupante para toda la región, pues la economía chilena era junto a la del Brasil, hasta hace algunos años apenas, las más prósperas de todo Sudamérica. Ahora Brasil se queda sólo. Y en control de daños quizá Colombia, y en menor medida el Perú.


Augusto Pinochet, dejó un capitulo económico que no sólo incentivó la inversión privada extranjera en Chile, sino también el desarrollo de la empresa privada nacional, pues hizo posible el surgimiento de varios consorcios multimillonarios chilenos, que se extendieron por toda la región.



Puede gustar, o disgustar pero lo cierto es que su constitución echó a andar a un país, le dio de comer durante 40 años, lo industrializó. Algo que sólo vivimos en el Perú con la constitución de 1933, y que en cierta medida un poco regresó de vuelta con la de 1993, la libertad ecónomica y la seguridad de la propiedad privada.


No podemos cegarnos con ideologías políticas en ningún país a estas alturas. Lo que funcionan son los resultados y respecto a constituciones, los mismos hablan por si solos, o éxitos o fracasos. Se puede amar u odiar a un gobernante, pero si la economía anda bien, no se puede jugar a tumbarla, atrayendo el hambre y la necesidad para los conciudadanos, mucho menos por intereses personales.



Estemos muy atentos a lo que suceda en adelante con Chile. Lo que está claro, es que si a raíz de este plebiscito, surge una constitución socialista y roja; ninguna economía hispanoamericana estará a salvo, porque la izquierda internacional, impulsará que se replique en todo el hemisferio. Tanto así que ni Estados Unidos estará a salvo, ni de la ruina económica, ni de la ruina social de lo que traen las "Olas Bolivarianas", para muestra Cuba y Venezuela.

110 vistas
  • Facebook
  • Twitter
  • YouTube
  • Instagram