• Milagros Juárez

¡Habemus presidente!



El país eligió a un nuevo presidente, y es el señor Pedro Castillo Terrones, de la agrupación política Perú Libre, pero al parecer la señora K, aún no lo entiende; pues insiste en manifestar ante la opinión publica que hubo fraude electoral. Algunos analistas en el extranjero ya empiezan a compararla con Donald Trump, cuando incluso el caso de Trump fue muy distinto al de Fujimori. Numero uno, porque el universo electoral estadounidense es gigantesco en comparación al peruano; y dos, porque en esta segunda vuelta únicamente se usaron las cedulas de votación en físico y no hubo voto electrónico, cosa que en Estados Unidos si hubo, y al ser este un sistema que podría ser manipulable malintencionadamente, generó un halo de dudas. No es nuestro caso, en el Perú las elecciones se dieron de una forma mucho mas sencilla, por lo cual no tienen razón los gritos de fraude.



Hay una porción que indudablemente representa al empresariado rancio y sus "think tanks" a quien definitivamente no le conviene que asuma el mando el profesor Castillo, pero no porque va a "expropiarle algo a la clase media". No, sino porque los pondrá en regla. Ya no podrán seguir evadiendo impuestos, ni haciendo tratos bajo la mesa con el gobierno para obtener alguna prebenda. Ellos no quieren que el poder cambie de manos, porque se quedarían en el aire, y no están acostumbrados a quedarse en el aire.




De otro lado tenemos a la gente de menor rango o como se diría en argot popular "la carne de cañón", los sacrificables que tienen que dar la cara, algunos a cambio de una promesa laboral en el estado, otros muy bien asalariados por los "Think Tank de derechas". Desde periodistas, influencers de Tv, hasta recién llegados de Dios sabe donde, que jamás habíamos visto "ni en pelea de perros", apareciendo de repente y sin explicación lógica dando entrevistas. Todos, absolutamente todos salieron a marchar "por la democracia" (Como si Fujimori y democracia fueran sinónimos), y engañaron a algunos compatriotas despistados, pero la verdad es que todos marchaban por sus frejoles.



Quizá pasen a la historia como los mercenarios de la información y la manipulación mediática. Gentes, que sin ningún escrúpulo se prestaron para un circo político de lo mas bajo. Solo equiparable a los años de los diarios chicha en el fujimontesinismo. Sin embargo, esta vez con todo su aparato gigantesco y millonario perdieron. Y no sólo perdieron porque Keiko sea impopular, sino porque el país también ya esta harto de verles las caras. Los compatriotas mas pobres, están hartos que desde Lima se digiten sus destinos.



El Perú ya eligió al presidente del bicentenario y se llama Pedro Castillo, esta vez ganó el patriarcado y nos libro de tener ex congresistas del fujimorato de los 90s como ministras. El profesor de primaria se impuso en las preferencias de la mayor parte de la ciudadania, así que como vivimos en democracia, tendrán que respetarla, así no les guste el resultado. Y si tanto les gusta la señora K a una gran parte de limeños "austados", pueden elegirla como alcaldesa para que la gocen como a la Villarán, y se curen para siempre del clan Fujimori.