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¿Estamos en un Momento crucial?



Estamos en un momento crucial en el mundo, todos lo vemos: Durante años el comunismo disfrazado de socialistas, o de lo que quieran disfrazarse, nos ha venido exigiendo que no afectemos a los aborígenes de nuestra patria, lo cual nunca hicimos, nunca los afectamos; ellos fueron sintiendo que estaban fuera de época y se fueron sumando a la modernidad. Algunos fueron sumándose al desarrollo académico y la mayoría mejorando sus condiciones de vida. Por eso apostaban tanto por sus hijos y descendientes, hasta que sucedió otro fenómeno que los distrajo y aterró: El terrorismo.


Durante los años 70s y 80s, entre el mal gobierno de los belaundistas y los sublevados “guerrilleros” se enquistó la pose del “Che”. Los comunistas se apropiaron de las universidades. Velasco, el dictador infiltrado y cargado de rencor contra los ciudadanos emergentes, con la ayuda del APRA (Alianza Popular Revolucionaria de América), una especie de izquierda “moderada” con sus huestes de “búfalos” se encargaron de empoderar a la minoría hambrienta de poder, los izquierdistas.



Esta gente se sustentaba en la ideología importada que venía de Europa y que caló fuerte en América central y del sur. Hablar de Karl Marx y Friedrich Engels hace 40 años era lo común en el Perú, había cientos de Javier Diez Cansecos, de Lamberts, de Peases, de Ledesmas, de Hugos Blancos, cientos. Todos andaban con su librito rojo bajo la axila. Todos hablaban de “justicia y dignidad” de explotación, de miseria, y la había, pero venía de todos lados. En el Perú habían unas pocas empresas que corrían con los gastos de todo el país.

La ideología llega con adornos aportados por la China de Mao, fracaso sin par en el mundo con más de 110 millones de personas muertas en tiempo de paz por no “apoyar el proyecto”, llegó con los pleitos intestinos entre Lenín, Stalín y Trotsky; también con sus muertos no menos de 11 millones, y así con todos los “sabios” del comunismo que nunca pudieron mostrar el logro de sus actos. En Corea del Norte todavía hay uno de los fallidos ejemplos, y en Cuba no salen de la “revolución” de los Castro.


Sin embargo hay un personaje, mal llamado filósofo, que se sube a la ideología marxista y que hoy es el último de los “pensadores” del comunismo: Antonio Gramsci, marxista y que sienta las bases para apoderarse del poder, valga la redundancia. Este Gramsci era italiano y fundador del partido comunista italiano.



Por qué los traigo a colación, todos ideólogos, ninguno científico. Todos con el mismo discurso, ninguno con éxito personal, ni en sus sociedades ni en ninguna parte del mundo, pero con la paciencia de todos para demostrar que tienen la solución a todos los problemas de la humanidad. Hoy todos mimetizados con la teoría de la globalización, que se mantiene dentro de los parámetros de la forma comunista. El punto a resaltar es que todo lo dicho, y que no necesita demostración, es que los mercantilistas del mundo, millonarios, han decidido que son el medio económico para lograr que la gente deje de ser un ser pensante, para convertirse en mendigos autómatas.


Con lo que está sucediendo con la “pandemia” lo podemos comprobar todos. Nace un virus en un pueblo de China, el virus se controla en su pueblo, pero se exporta al mundo. Hoy el virus está totalmente controlado en China y el mundo no tiene cómo controlarlo, pero a todas las sociedades nos tienen encerrados, con normas de vida para la “nueva normalidad” y nadie puede oponerse a los parámetros que la Organización Mundial de la Salud (OMS) manda, ente que es gobernado por un político ideologizado y que fue impuesto por China.



Las economías del mundo se han visto seriamente comprometidas, pero la de China está recuperándose aceleradamente por su estilo de trabajo: El esclavo del comunismo trabaja quiera o no y si no se muere. Mientras que en otros países surge una nueva “oleada” del dichoso virus y nuevamente las muertes se cuentan por cientos de miles, los infectados por millones y las vacunas no son tales sino son derivados de ADN con lo que piensan hacer retroceder a la enfermedad.


En este complicado panorama, la única potencia mundial que se ha venido oponiendo al despropósito de la globalización, los Estados Unidos de América, está pasando por su proceso electoral y el representante del partido Demócrata se va imponiendo al Presidente del país, el Sr. Donald Trump, representante del Partido Republicano, con cuestionadas maniobras difundidas por las redes sociales y a las que los medios de comunicación no han prestado atención alguna, negando la realidad y apoyando a la “nueva normalidad”.



Estamos en un momento clave, hace cerca de 200 años una ideología sin sustento científico, pero con aceptación de dos tercios de las poblaciones del mundo por convenir que se repartan las riquezas de unos en favor de otros, pronosticó que el capitalismo terminaría por desaparecer y falló en su predicción por tiempo.


Hoy el mundo tiene cambios tan evidentes que la Iglesia Católica, ente supranacional que mantuvo en su lugar al comunismo, ha sido severamente infiltrada por curas que eligieron al único que no podía ser elegido, un jesuita, para dirigirla y éste ha renunciado a ser el Vicario de Cristo, está a favor de la unión de homosexuales, claro, que no estén dentro de la Iglesia, y se ha pronunciado en favor de dictaduras como la de Venezuela.




Hoy estamos expuestos a la voluntad del comunismo, que se ha aliado al mercantilismo más rabioso del mundo y vemos que el Sr. Soros viene amenazando al presidente del país que no le conviene, el Sr. Gates nos viene “anunciando” cómo serán las “epidemias” que se nos vienen encima y el comunismo disfrazado de globalismo, nos viene retando a que no cumplamos la Ley, para luego hacernos caer “todo el peso de la Ley” encima por no cumplirla.


No sabemos identificar al enemigo, no sabemos hacer cuerpo con los amigos. Los millenials están dentro de sus celulares y sus aplicaciones. Los deudores hipotecarios, los deudores automotrices, los padres que tienen hijos en el colegio, y que no tienen cómo pagar sus mensualidades, las cuentas de electricidad y agua, para una familia de clase media pre pandemia, no baja de S/1,000. Qué harán para sobrevivir, dentro de las cuentas no hay la compra de alimentos. Así estamos, y vamos perdiendo por la falta de interés de los interesados que no asumen su función en la vida.



Hoy lunes, por segunda vez el presidente de la república volverá ser cuestionado para que se declare su vacancia por incapacidad moral permanente. ¡Por favor!, no me digan que hay que buscar el significado de las palabras para saber a qué incapacidad se refiere el artículo 113 numeral 2 de la Constitución del 93. Ese señor lejos de sentir que ya lo descubrieron en sus malos tratos, por llamarlo de alguna manera y por dignidad renunciar, ha decidido mantenerse en el cargo, extender la agonía de su responsabilidad y asegurarse que alguien lo respalde cuando no sea más presidente del Perú. Ya se van peleando varias fiscalías quién será el que lo acuse oficialmente por sus delitos.