• Mikael

¿En qué momento el Perú se fue al carajo?



Cuando delegamos nuestras funciones de padres a la televisión, permitiendo que pasarán nuestros hijos interminables horas frente a la caja boba para no tener que aguantar sus frecuentes preguntas, el solicitarnos jugar con ellos, enseñarles cosas nuevas, compartirles recuerdos de antaño , evitar que nos molesten cuando queremos leer los diarios o chatear con nuestros contactos , compartir memes y cadenas en las redes o irnos a tomar unas chelas bien helenas con nuestros vecinos,…etc.



Tal vez se fue al carajo el Perú, cuando le dimos el teléfono, la tablet o laptops a nuestros niños para que jueguen hasta que sus ojos se cerrarán de cansancio y nos den tiempo libre para relajarnos un poco porque chambeamos tanto que merecemos un respiro: de las cuentas, chismes, política y todo lo que nos irrite, es preciso para proteger nuestro ego evadirlo todo, porque somos incapaces de reconocer nuestros errores y es mejor ocultarlos a toda costa con la acostumbrada frase “ Yo sé lo que hago y punto” y el que no esté de acuerdo conmigo es un imbécil, ignorante e incauto y todas las frases denigrantes que se nos puedan ocurrir para no tener que aceptar lamentablemente que nuestra hermosa tierra se fue al carajo por nuestra culpa.



Ayer y hoy y seguirán yéndose, tantas veces que perderemos la cuenta; porque nos enseñaron a seguir a la manada, tener siempre la razón, defender lo indefendible, asumir que nuestros destinos están en manos de nuestros gobernantes quiénes naturalizan con sus actos la corrupción, falta de civismo y solidaridad con el dolor ajeno. El Perú se dejará de ir al carajo cuando reconozcamos que nuestra autoestima que está por los suelos solamente la levantaremos mandando al carajo a los que roban el dinero de todos, sueños, oportunidades, valores, costumbres ancestrales, fe, amor y respeto por nuestros niños, jóvenes y ancianos. Así que ya saben la pelota siempre estuvo y estará en nuestra cancha.



Mikael.