• Milagros Juárez

El reto de Sagasti



Ayer por la tarde, juramentó como cuarto presidente de la república en lo que va de 4 años, el ingeniero industrial Francisco Sagasti Hochhausler. Apenas 10 días después de la juramentación de Manuel Merino, quien renunció el 15 de noviembre pasado. La juramentación de Sagasti fue bastante peculiar, pues juramentó sin crucifijo y sin Santa Biblia, lo cual vuelve a dejar la interrogante, ¿Es ateo?, ¿Es protestante?, o ¿Tiene alguna otra religión?, esperemos que la pueda resolver pronto a todo el país. Lo que si cabe resaltar a pesar de que tampoco juró por Dios, sino simplemente "por la patria", es que dentro de los marcos de libertad de culto que la constitución política vigente comprende, resaltó a la Iglesia Católica con las siguientes palabras:


"Y que reconoceré, respetando las libertades de cultos, la importancia de la Iglesia Católica en la formación moral y cultural de los peruanos"

Su primer mensaje presidencial (fuera del detalle de la huachafería de la agenda progresista que también oíamos en Vizcarra, de "peruanos y peruanas", "todos y todas", "ciudadanos y ciudadanas"), en un inicio fue políticamente correcto, primero rindiendo homenaje a los jóvenes caídos en las manifestaciones, y después llamando a la unidad como peruanos ante las adversidades que la nación atraviesa. Sin embargo, luego empezamos a notar palabras como "cambio climático", "reiniciar" (¿Aló The Great Reset?), "república de iguales".



Finalmente volvió al cauce romántico, llamando a la paz y consensos por el bienestar de la ciudadanía. Incluso invocó al TC para regular los pesos y contrapesos entre poderes del estado. Resaltó bastante a los jóvenes y sus manifestaciones como algo positivo. Esperemos piense igual, si los jóvenes o "generación del bicentenario", como él los llamó, si en algún momento marchan ellos, o cualquier otro colectivo importante contra decisiones de su gobierno. Ojalá la correa política y las ganas de consenso le duren hasta el 28 de Julio del 2021, si es así sin duda podrá ser este un buen gobierno de transición.


Esta bonito, citar a poetas famosos como Vallejo, esta bueno buscar entendimiento, esta genial prometer (al igual que Merino), elecciones generales limpias para el próximo año, así como los llamados al empresariado para reactivar la economía. Estará mucho mejor, cumplir todas esas palabras. Debemos estar vigilantes. No olvidemos que Alan García en su primer gobierno, enamoró a medio Perú. ¿Y que pasó después?, pues el "aprocalipsis", Toledo por su parte, también daba discursos muy bien redactados. Y sin ir muy lejos Vizcarra, ¿Cómo terminó al día de hoy?, vacado y con impedimento de salida del país. Si esto nos deja una moraleja, es que más que palabras, valen los hechos, las obras. Esperemos que las pueda cristalizar todas, o casi todas. Por el bien de la nación.


¿Qué le tocaría hacer?



-Reactivar la economía, que adolece por el desempleo, crear puestos de trabajo. En especial los técnicos y obreros. Esa es la piedra angular del bienestar social.


-No endeudar más al país de lo que lo hizo Vizcarra junto a María Antonieta Alva. Tomar con mesura al FMI.


-Elaborar un gabinete de ancha base, que sea verdaderamente de ancha base. Es decir, mitad "de derechas" y mitad "de izquierdas". Y ¡Por supuesto!, sin miembros vinculados al Partido Morado, ya que no se puede ser juez y parte.


-Llevarse bien con el congreso, ya que él perteneció al mismo, con voluntad podría lograrlo. Reúnanse a menudo, cooperen mutuamente. Eso, es lo que necesita el Perú.


-Escuchar las calles, y no me refiero sólo a los "pulpines", sino también a todos los gremios del país, existe el Sutep, la CGTP, etc. No como un padre que mima al niño caprichoso, sino evaluando si es razonable y prioritario cada pedido.


-Limar "asperezas" con las FFAA y la ciudadanía escéptica. Un homenaje sincero a Chavín De Huantar y a las víctimas del terrorismo no vendría nada mal.


-Tratar al Coronavirus como lo que es, un virus que ya demostró durante las protestas masivas, que es un virus con una bajísima tasa de mortalidad. Que el Perú no puede parar. Otro confinamiento no tiene lugar, los jóvenes que ya se acostumbraron a salir, no se lo permitirían. Lo que si es importante que las campañas de prevención de contagio se refuercen, y la adquisición de pruebas moleculares.


-Mantenerse lejos de los adulones. En especial de la prensa tradicional peruana. Si existen "dinosaurios y otorongos" políticos, también los hay (y abundan), en toda la media comunicativa convencional. Esos puñalean al final y la mejor muestra es ver como ahora, cuando ya no les sirve, dejan solo a Vizcarra.


-Garantizar elecciones limpias, de verdad. Y eso pasa también, por no hablar en favor ni en contra de ningún candidato, mantenerse al margen.


-No abarcar más de las competencias de un gobierno de transición. Más vale poco y bien hecho, que otro Vizcarra.


Finalmente, debemos desearle éxito a este gobierno de transición. Sería mezquino, desearnos el mal como sociedad a nosotros mismos. Ya vimos el caos sangriento en el que se puede tornar. Los consejos ya están dados, esperemos que todo salga bien y que lleguemos como Nación al bicentenario, ya no con protestas y golpes sino con abrazos. ¡Y por supuesto, con una economía en azul!. Dios bendiga al Perú.



The Pilot




(The Pilot es un personaje de ficción, sus dichos y comentarios no responden necesariamente a las opiniones de su autora).

342 vistas