• Mikael

El mundo al revés



Muchas personas me preguntan: ¿Qué estamos pagando y porqué Dios permite qué nos pasen tantas cosas malas?, la respuesta según mi hipótesis es sencilla. La crisis social, económica, política y espiritual que experimentamos es exclusivamente el resultado de nuestras elecciones, y les diré los motivos que me impulsan a dar dicha afirmación.


Las personas que rodean los cuarenta o cincuenta años recordarán que hace veinte o treinta años, las familias se sentaban frente a sus televisores para ver los esperados noticieros nocturnos. Era un deleite ver y oír a nuestros iconos del periodismo como Morosini y Del Pomar quienes informaban imparcial y transparentemente las noticias. Así mismo todos éramos audiencia cautiva de los programas de concurso de conocimientos hacíamos nuestras batallas familiares de “El que más sabe”. Por las mañanas, íbamos al kiosko de la esquina para ver las portadas de los diarios que eran confiables, los cuales no solo nos entregaban las noticias calientitas sino también; efemérides, actividades para matar el ocio y caricaturas picaras y certeras de los temas de coyuntura. Hoy esos recuerdos parecen sacados de algún párrafo del mundo mágico de García Márquez. Todos se preguntaran y qué paso entonces. Pues que los dueños de los canales y de los diarios descubrieron el poder que tenían en sus manos direccionar nuestras mentes y conciencias. Esto sumado a los jugosos contratos de publicidad estatal. Así nació el ganso de los huevos de oro que no piensan matar de ninguna manera.


Hoy la prensa escrita y televisiva, de señal abierta y cable, exceptuando honrosos medios que no llegan a contarse con los dedos de la mano. Bombardean a los ciudadanos en dosis de mañana, tarde y noche, con información sesgada y consecuente con quien contrata su publicidad. Los diarios no se quedan atrás, sus portadas parecen clonadas defendiendo a quien les contratan y atacando sin desparpajo a quienes osan exponer los actos alejados de la verdad, honradez y decencia. Muchos de ustedes tienen la esperanza que la ola de corrupción en todos los niveles se extinga como el virus que nos aqueja con las próximas elecciones.



Lamentablemente, nos han hecho creer que elegiremos a nuestro salvador. Nada esta mas alejado de la realidad compatriotas, porque según mi percepción. La prensa escrita televisiva y las famosas encuestas apostaran a caballo ganador. La jugada será maestra inflar a dos candidatos “de derecha” y un tercero “de izquierda”. Aquéllos que les garanticen la continuidad de los extraordinarios contratos de publicidad estatal y consultorías que son pagadas con el dinero de todos los ciudadanos. Los candidatos que no estén alineados a este sistema simplemente son borrados del mapa no solo no se les dará tiempo y recursos para exponer sus planes de gobierno sino que serán expuestos al escarnio publico y sino se les inventara alguito. Ya que asumen que si las personas ven en la mayoría de canales y periódicos a un par de candidatos besando niños, mujeres y ancianos, inaugurando lozas deportivas, comiendo chicharrón y cevichito, bailando y sonriendo todo el tiempo, callando cuando es necesario. Podremos decir que estas elecciones serán fabricadas a la medida de los candidatos de los grandes grupos que realmente gobiernan el país y las famosas encuestas darán el tiro de gracia, inflando y desinflando a su antojo a los candidatos.


Podemos apreciar que los que hoy las lideran en costa, sierra y selva, nadie los conozca. Las pintas en las paredes con los nombres escritos para posicionarse en nuestras mentes ya son hechas, esta campaña ha empezado los intereses son mas grandes que los problemas de los ciudadanos de a pie. Lo que cuenta para estos grupos es crear incertidumbre, polarizar a la población entre las izquierdas y derechas, honestos y corruptos, etc. La consigna a seguir para un grupo de medios de comunicación es desinformar y subliminalmente sembrar en nuestras mentes como los únicos candidatos posibles los que nos muestren como favoritos.


Y saben perfectamente que se aplicará el inconciente colectivo. Si alguien pensaba votar por otro candidato y este no figura en las encuestas, ni sale en triple horario en los canales de televisión y por el contrario le pintan como loco extremista senil sin carisma y que tiene sus anticuchos la pensamos dos veces en votar por el ya que no deseamos que nuestro voto se pierda entonces se nos ocurrirá votar por los que van en los primeros lugares para que nuestro voto valga la pena.



Con tantos candidatos en las próximas elecciones será muy fácil para estos grupos direccionar nuestros votos y hacernos pensar que estaremos eligiendo nosotros al próximo presidente cuando la elección siempre la han hecho y harán ellos. La única opción para romper este circulo perpetuo de facilismo de transferir nuestro poder de cambiar nuestros destinos dado cada día a los medios de comunicación y encuestas es y será cuestionar la información que den estos, investigar por nuestra cuenta a los futuros candidatos sus valores sus creencias su plan de gobierno y sus posibles vínculos con algún grupo que pueda direccionarnos. Ha llegado la hora de impedir que nos arrastre la ola.



Mikael.


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